03 Oct EXCURSIÓN A XÀTIVA
Salimos en autobús a las 9:15 dirección a Xàtiva, paramos a desayunar en Rte. Doménech, la mayoría degustando el famoso «Redonet».
Llegamos a Xàtiva cerca de las 11, a la Albereda Jaume I, donde nos esperaba la guía que nos acompañó durante toda la visita. Actualmente es la vía principal de la ciudad que la circunda de Este a Oeste, ya que su trazado responde a la muralla medieval que cerraba la ciudad y que tenía 9 puertas, de las que no queda ninguna.
La guía explicó las singularidades que han convertido a Xàtiva en un centro habitado desde el Neolítico. Su situación estratégica la ha convertido en emplazamiento defensivo desde la época íbera, origen de la ciudad SAITI, romana SAETABIS, visigoda, musulmana MEDINA XATEBA y cristiana XÁTIVA. Así se entiende su imponente castillo, al que no pudimos accedes por estar prohibido el acceso con autobús.
Otra singularidad es su microclima, que lo provoca la sierra Vernisa, donde se asienta el Castillo, que actúa como muralla para los vientos húmedos que llegan del Mediterráneo. Otra peculiaridad es la abundancia de agua aportado por los ríos Cáñoles y de Los Santos y el nacimiento del rio Bellús, desde donde se canaliza el agua para el abastecimiento de la ciudad, que se hizo en época islámica, con una tubería de cerámica de 600 mm. de diámetro, actualmente en desuso, y todavía es fuente del abastecimiento actual.
La primera parada fue en la Plaza de San Francisco, donde inicia la Calle Moncada, calle principal de la ciudad hasta el s. XX, donde se construyeron las casas-palacio las principales familias, así como los monasterios de Franciscanos, Dominicas, Clarisas y Trinitarios.
Llegamos a la Plaza de Trinitarios, donde se encuentra la Fuente Gótica, una de las más antiguas, en funcionamiento, de la Comunidad Valenciana. Subimos por la calle Clérigos a la Colegiata (La Seu), construida sobre la mezquita. Inició su construcción en el s. XVI, con diseño y voluntad de recuperar la sede episcopal que tuvo en época visigoda. La Seu está inacabada, pues le falta una torre, gemela ala existente. Es de estilo renacentista, pero también tiene puertas barrocas, y la fachada del s. XX es neorrománica. En el interior disfrutamos del precioso altar mayor, de Ventura Rodríguez, y de los tesoros del Museo, incluidos el cáliz donado por el Papa Calixto III, que también donó el retablo de Santa Ana para la capilla que construyó en la iglesia-mezquita, y la Custodia Mayor, donada por el Papa Alejandro VI. Ambos Papas oriundos de Xàtiva.
A continuación, fuimos al Museo Arqueológico o Almudín, visitando el patio renacentista de la lonja del trigo, donde se conservan los grafitis del precio al que se vendió el trigo durante varios años del s, XVIII. También vimos la famosa «Pila Islámica”, única en el mundo, realizada de una pieza de mármol de Buixcarró (cantera en Barxeta) y que data del s.XI.
Después visitamos el Museo de Bellas Artes donde pudimos disfrutar del cuadro de La Santa Cena, de Vicente López y de una obra maestra, cedida temporalmente por el museo del Prado, «La Magdalena Penitente» de José de Ribera, El Españoleto, también nacido en Xàtiva.
Finalmente fuimos a disfrutar de la comida en un conocido restaurante de la ciudad, consistente en unos entrantes variados, arroz al horno y un postre muy típico: Monxovena con helado y café.
De regreso, llegamos a Valencia a las 18:30, ¡donde nos despedimos con fraternidad y ¡hasta la próxima!
