EXCURSIÓN A ANNA Y CHELLA

EXCURSIÓN A ANNA Y CHELLA

 

A las 9,15 h. nos recogió el autobús y partimos un grupo de 24 personas hacia Anna. En primer lugar, paramos en Alberic en el restaurante Doménech donde almorzamos con el típico “redonet”. Buenos bocadillos con un servicio mejorable.

Tras el almuerzo nos dirigimos a Anna visitando directamente la albufera. Se trata de una zona, a 1 km. de la población, con muchos nacimientos de agua y que en época musulmana se convirtió en un embalse con el fin de regar las zonas próximas. Actualmente es un bonito paraje muy visitado. La laguna, habitada por patos de rara especie, está bordeada de pinos y plataneros que proporcionan un agradable paseo que nosotros hicimos a su alrededor.

Luego nos llevó el autocar al inicio de la ruta de las tres cascadas ya dentro de la población. Anna destaca por sus múltiples fuentes y abundancia de agua a la que debe el origen del propio topónimo de la localidad, “Yanna” (“jardín, huerta”). Dispone de una serie de senderos y parajes para disfrutar del paisaje y su entorno y en verano de las diferentes pozas, allí llamadas gorgos, donde darse un baño.  Uno de estos senderos lo constituye la ruta de las tres cascadas. Nosotros visitamos la primera de ellas denominada “Gorgo Gaspar”, un pequeño salto de agua que en el pasado daba energía a una fábrica textil mediante una noria.

A las 12,30 iniciamos la visita guiada al palacio de los condes de Cervelló. Originalmente allí había un castillo ya existente en el siglo XII. Sobre sus ruinas los condes de Anna edificaron su palacio en el siglo XVII. Este palacio también quedó en ruinas hasta que el ayuntamiento de Anna lo compró a sus últimos propietarios (familia Trenor) a finales del siglo XX y procedió a su “reconstrucción” que finalizó en 2007.

El palacio alberga el “Museo Etnológico”, que cuenta lo que fue el Castillo musulmán y los antiguos oficios de Anna; el “Museo del agua”, en el aljibe del palacio y en el que se muestra la historia acuífera y su impacto en la localidad; el patio y la “sala Árabe”, con mosaicos de cerámica y yeso que recuperan el arte decorativo de los musulmanes y las salas “Anna”, “Borja” y “Cervelló”, un completo repaso a la historia de la localidad y sus leyendas.

Tras la visita al palacio comimos en un restaurante cercano (Gastrobar la plaza) con unos buenos entrantes y unos platos principales con opiniones para todos los gustos.

Antes de partir hacia Chella visitamos el “Gorgo catalán”, otro paraje con una pequeña cascada y una poza muy profunda. Este gorgo se ha utilizado tradicionalmente para el riego y en verano para el baño pues está muy cerca del pueblo.

El autocar nos llevó después hasta Chella. Allí, tras un paseo de unos 400 m. con algo de subida llegamos al mirador del Salto. Se trata de una bella cascada de unos 25 m. de altura que cae sobre el barranco. El agua acaba en el río Sellent (llamado en cada localidad por donde pasa de una manera, rio de Bolbaite, rio Grande o río de Anna).

Tras el paseo de vuelta al autocar regresamos a Valencia.

 

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